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Jul
18
LOS BENEFICIOS DE LOS FUNCIONARIOS PUBLICOS
publicado en NORMAS LEGALES |
Tobefu o el Tofup son dos siglas que aluden a las normas por las cuales se rigen las relaciones entre el funcionario estatal y el organismo donde presta servicios.
En el primer caso, el Tobefu es el Texto Ordenado de Beneficios Funcionales referidos a los 8.000 trabajadores dependientes de la Intendencia Municipal de Montevideo.
Conviene que se conozcan ciertos privilegios contemplados en ese documento, ahora que dicha Intendencia mantiene una notoria pulseada por motivos salariales con el gremio de sus funcionarios.
De acuerdo al Tobefu, el empleado municipal dispone de un subsidio del 10% en el precio del boleto de ómnibus, puede estar exonerado del pago de la Contribución Inmobiliaria (hay más de mil funcionarios con ese amparo), recibe una partida de $ 12.000 al contraer matrimonio, $ 5.000 por el nacimiento de cada hijo y $ 100.000 en caso de fallecimiento, que se abonan a sus familiares.
Pero el personal municipal cuenta además con un seguro de salud que cubre al trabajador junto con su cónyuge o concubino, hijos menores, adoptivos o incapaces que estén a su cargo, beneficio que abarca atención médica, servicio odontológico, acompañantes del enfermo, emergencia móvil y servicio fúnebre gratuito.
También dispone de una partida anual equivalente al 50% de su sueldo por “rendimiento y asiduidad”, que es una manera de definir lo que en el mundo burocrático se denomina “presentismo”, una forma de recompensar al funcionario por el simple hecho de cumplir con su obligación laboral y no faltar al trabajo.
Para cualquier observador sensato y ajeno a la burocracia, esa es una manera de pagar dos veces por una misma cosa, y así lo entiende por ejemplo la Intendencia de Canelones, de acuerdo a la cual “el presentismo es una obligación contractual de cualquier trabajador. Hasta el momento no consideramos razonable analizar una cuestión de ese tipo”, es decir un pago extra cuando el funcionario cumple con el compromiso gracias al cual ya cobra un sueldo.
Los empleados municipales no son los únicos que gozan de ciertos beneficios calculados más allá de su salario básico.
El Tofup, es decir el Texto Ordenado de Normas sobre Funcionarios Públicos, en este caso referido a la administración central, contempla privilegios que varían según las distintas reparticiones del Estado.
En OSE, por ejemplo, se ha ampliado a todos los funcionarios la partida mensual por presentismo de $ 1.700 que antes sólo percibía un sector de ese organismo, cuyos directivos justifican esa compensación entendiéndola como “un pago por productividad”.
Los funcionarios de Antel también la cobran y algo similar ocurre con ciertas dependencias de Ancap.
Un trabajador de la actividad privada, a menudo sujeto a un régimen más severo de asistencia, capacitación y rendimiento, puede sorprenderse al repasar los beneficios que recaen en buena parte de los casi 220.000 empleados públicos, a cuya lista de privilegios debe sumarse el hecho de jubilarse por la Caja Civil, en la que no rigen los topes que en cambio mantiene la Caja de Industria y Comercio, disparidad que configura una visible injusticia y aplasta el promedio de las pasividades percibidas por el sector privado, en favor de la enorme masa perteneciente al ámbito público.
Pero las desigualdades señaladas, que permitieron a un sagaz observador decir que en el Uruguay existe un “apartheid” en materia laboral, no empiezan ni terminan en el campo previsional.
Porque a las ventajas ya mencionadas, se agregan las que recibe el funcionariado del Poder Legislativo, donde rige una partida mensual de $ 3.000 por presentismo y un pago extra del 58% del sueldo por “estar a la orden” fuera del horario habitual, además de un seguro de salud para el funcionario, su cónyuge, sus hijos menores y sus padres, si los tiene a cargo.
A todo ello se agrega una compensación mensual de $ 10.000 por concepto de viático, destinada a quienes designe el presidente de la Cámara de Diputados.
En otros organismos deben conformarse con beneficios en especies, como la tarifa eléctrica diferencial para empleados de UTE, los minutos gratuitos de teléfono para los de Antel o los vales de nafta y la garrafa mensual de 13 kilos para los de Ancap.
Sería impropio ignorar que existen empleados públicos de conducta ejemplar y eficiencia notable, pero en la esfera estatal también han abundado el clientelismo, la inoperancia y la sensación de que un cargo es una suerte de beca vitalicia que genera numerosos derechos y pocas obligaciones.
El mero hecho de que exista ese inefable concepto llamado “presentismo”, revela la magnitud del ausentismo que llevó a establecerlo como premio por ir a trabajar, ni más ni menos.
Fuente:El Pais
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De acuerdo casi en todo, ahora lo del presentismo como tal, es abonado por algunas empresas privadas, las cuales motivan a su personal, como dice el comentario “por el simple hecho de ir a trabajar” No lo veo mal, solo que al compararlo con el sector privado nacional, solo revela el pensamiento paleolítico de los empresarios nacionales, que el hecho de que un empleado estudie, para calificarse mas, no ven justo una licencia para estudiar, despedir a alguien porque esta en el sindicato, no pagar las leyes sociales.
En este tema en particular, la falta no es del estado, sino del sector privado, que en ocaciones tiende a el abuso y la esclavitud, por suerte hay excepciones.
soy funcionario publico y me considero (}modestia aparte) un buen funcionario reconocido por los distintos gobiernos que han pasado, pero no dejo de reconocer que somos el “cancer de este pais” ya que lo quew generamos son solamente gastos y no producimos nada y sin lugar a dudas privilegiados con todos los beneficios que tenemos y que pesar de ellos muchos funcioanarios son abusadores de esa situacion y muchos no solamente no deberian trabajar sino que deberian estar presos.
hola… queria saber ¿cuántos funcionarios públicos hay en uruguay? y ¿cuánto ganan?… si sería posible ya que lo preciso para un trabajo liceal… saludos y desde ya gracias
No sé cuantos hay ni se como van a hacer los futuros gobiernos para solventarlos, otra macana de este gobierno que lo único que hace es querer juntar votos, que aprendar a gobernar de una vez.
Soy docente graduado y con título, di concurso por mi puesto y trabajo para Enseñanza Secundaria en un Liceo nocturno, luego de 30 años de trabajo y con más de una unidad docente gano líquido $10.000 no existe para mi adicional por horas nocturnas pese a desarrollar tareas luego de las 22 horas, no percibo salario vacacional ni ninguna de las maravillosas prestaciones que el artículo describe. Obviamente no todos los servidores públicos somos iguales o no todas las igualdades se parecen. Se acuerdan de darles licencias para exámenes a los privados siempre que sea otro el que la paga, pero debería ser como el seguro de paro o enfermedad y ser el BPS que bien sabe cobrar el que pague los salarios perdidos, porque la educación es un gran valor del que hay que acordarse siempre y no solo cuando sale gratis. Sin maestras ni profesores no hay educación a no olvidarnos por nosotros pero sobretodo por todos. Mis saludos.