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BUSCAN UNA MANERA DE REDUCIR LOS “COLGADOS” DE LOS CABLES DE LA ENERGIA ELECTRICA
publicado en Noticias del Estado Uruguayo | 2 Comentarios
El gobierno busca delinear un mecanismo de inclusión para quienes viven en asentamientos marginales, regularizando a aquellos que están “colgados” de la luz, a la vez logrando un significativo ahorro en el consumo de energía.
Las pérdidas no técnicas de energía eléctrica, es decir aquellas que se dan por la vía del robo de electricidad, representan unos 70 millones de dólares anuales para UTE.
El organismo detecta al menos unas 12.000 situaciones irregulares por año a lo largo de las 50.000 inspecciones que realiza a través del Departamento de Protección de Ventas.
En este contexto de pérdidas para el Estado y para toda la sociedad, el gobierno trabaja sobre una idea que tiene como objetivo final la inclusión social de aquellas personas que viven en zonas carenciadas del país, en situación de marginalidad, con la premisa fundamental de lograr una efectiva integración e inclusión de esos ciudadanos.
“Es una idea y recién comenzamos a trabajar; aún no hay nada definido”, puntualizó una fuente oficial consultada por Ultimas Noticias al explicar un ambicioso proyecto que se está diseñando entre el Ministerio de Industria y el Ministerio de Desarrollo Social para lograr que aquellas personas que residen en zonas marginales y que están “colgadas” de la red de energía eléctrica puedan pasar a la formalidad.
Desde el gobierno se ha insistido mucho en los últimos tiempos con un concepto que no es novedoso para el mundo, pero sí para Uruguay: la eficiencia energética.
Según explicó el jerarca consultado por Ultimas Noticias, el robo de electricidad representa un 6% del total de la energía volcada a la red eléctrica y el 3% de aquellos que deciden “colgarse” de la red están ubicados en zonas marginales.
Además, hay una máxima que señala que quien roba energía, gasta como mínimo el doble de sus necesidades de servicios eléctricos.
Frente a esta situación, hay un equipo de profesionales del Miem, del Mides y de UTE trabajando en el diseño de un plan de inclusión social, que pretende lograr que estas personas dejen de robar energía y pasen a consumir electricidad de manera más eficiente.
La fuente consultada aclaró que “aún no hay una estrategia clara y definida”, aunque indicó que la idea central radica en que el Estado le pague una cantidad de dinero determinada a aquellas personas que están robando energía y que las mismas pasen a la formalidad, generando en ellos el hábito de un consumo responsable.
De esa forma, se logrará un significativo ahorro de energía, porque al estar “colgados”, el derroche de electricidad es significativo. “Ganamos los dos, gana el Estado porque logra una menor pérdida de energía y gana la persona porque da un paso de inclusión social muy importante”.
De todas formas, la idea de la asistencia económica no será vitalicia sino que tendrá un carácter transitorio.
Estas personas tendrán que pagar la factura de UTE y serán controladas.
“Queremos fomentar la cultura de la eficiencia energética en todos los sectores de la sociedad y ayudar a aquellos que están en situación de exclusión integrándolos a la sociedad”, dijo el informante, aunque aclaró que “aún no hay definiciones y son ideas que se están madurando”.
Esta idea tiene antecedentes cercanos en el tiempo. El año pasado UTE llevó a cabo rebajas diferenciadas en las tarifas eléctricas.
UTE aplicó descuentos en la tarifa residencial simple a todos los clientes inscritos en el Plan Nacional de Emergencia Social (Panes).
Esos hogares tenían la posibilidad de acceder a un descuento del 80% en el cargo fijo y cargo por potencia y del 20% en el precio de los primeros 100 kWh/mes de energía.
“El acceso a una Canasta Energética Básica por parte de la población de bajos recursos permite conjugar la satisfacción de las necesidades energéticas básicas con la utilización eficiente de recursos de la sociedad”, decía en aquella oportunidad el presidente de UTE, Beno Ruchansky.
Esta idea que se está trabajando ahora busca satisfacer las necesidades básicas de energía, con un gasto compatible con los niveles de ingreso de esta población afianzando los procesos de inclusión social y simultáneamente cuidando los recursos energéticos del país.
Fuente:U. Noticias
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En sí la idea es una ideota. Pergeñada por un (o unos)idiota. Aver si entendí. Y si no es así, pido disculpas anticipadas.
El estado, (todos nosotros), le daría al “colgado” uno dinerillos (nuestros)para que pudiera pagar el consumo de energía. De esa forma se conjugaría un déficit de caja…creando otro. Con una diferencia sustancial. El colgado no roba plata, roba energìa. En cambio ese subsidio es dinero contante y sonante, Y sabemos por larga y amarga experiencia como se manejan los fondos del estado por parte de los funcionarios públicos. ERGO:SE OFICIALIZARIA OTRO CURRO.
¿Desconfiado yo? Lo lamento, pero así me hicieron los funcionarios públicos, de presidente para abajo.
¿No sería mejor ponerse a pensar como generar trabajos dignos, esos si inclusivos de veras, para que esos “marginales” pudieran pagar dignamente, con el sudor de su frente, lo que consumen? Se que esa utopía no está en los planes de ningún partido, excepto en épocas electorales, donde se gasta una enorme cantidad de energía, (las sesudas sesiones donde se confeccionan esos sesudos programas que nunca se cumplirán se hacen en oficinas o locales cerrados que necesitan obviamente iluminación), para elucubrarlos.
En fin, que siga la joda politiquera. Los soñadores de un mundo mejor, lo seguiremos soñando a la luz de una lamparita de bajo consumo, o a la luz de un candil, si no podemos colgarnos.
Todas estas soluciones demagógicas que implanta este gobierno tienen en objetivo preciso: aumentar el caudal de votos o consolidar los prestados. Armó una maquinaria electoral que incrementa una masa de votantes dependientes a costa de una clase media decadente y ahogada económicamente. Después la limosna; de manera que el que piense que le van a dar trabajo, ni lo sueñe. Trabajo es dignidad y libertad y no le sirve eso al gobierno, lo que necesita es rebaño, gente que agradezca la limosna, que bese la mano en sumisión y eso se consigue con gente de la clase media que se hunde cada vez más. Vamos en camino de ser unos pocos que acumulen riqueza y otros que no tienen ni para comer. En ese momento aparece la bondad misericordiosa del gobierno con esa devoción de caridad que tiene y que disfraza de justicia social. Tendrán ayuda aquellos que tienen menos y cuanto más sean, mejor a los intereses del gobierno.