Sep
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En una sesión tan cambiante como el tiempo, gobierno y oposición aprobaron el pasado miércoles las 8 horas de trabajo para el sector rural y el seguro obligatorio para automotores.
Los nacionalistas votaron divididos ambos proyectos.
Nuevamente ayer la Cámara sesionó con menos integrantes de lo que habilita la ley.
Pero aun así y con horas extra que debieron autorizarse para sesionar hasta bien entrada la noche, los diputados sancionaron dos leyes que fueron calificadas de “históricas”: la que fija las 8 horas para la jornada laboral en el campo y la del seguro obligatorio para autos y motos.
La primera fue directamente para el Senado y la segunda al Poder Ejecutivo para su promulgación, aunque se deberá esperar 150 días para que esté instrumentada a cabalidad.
Ahora, podrá usted terminar de leer esta crónica en el próximo punto y ya tendrá el titular de lo acontecido, pero sepa que redondamente estará en ayunas de los insólitos pormenores que ilustraron una jornada legislativa llena de sorpresas.
Comencemos a relatar la segunda ley, la de seguros obligatorios de automotores, que fue en la que más fibra y visceras se puso en el nocturno debate (eran ya las 22.00 horas y habían comenzado a las 16), donde los bostezos ganaban cada boca de los parlamentarios.
Jorge Orrico (FA) fue el-miembro informante del proyecto, que provino del Senado con algunas modificaciones.
Haciendo gala de su profesión jurídica, Orrico advirtió que con esta ley “ningún extranjero podrá ingresar al país si no tiene seguro contra terceros” y enumeró cada modificación introducida al articulado por el Senado, como ser a) la gradualidad en el monto de la cobertura que tendrá el seguro, b) la creación de un fondo para coberturas especiales para aquellos siniestros protagonizados por vehículos que no se identifiquen o sin seguros y c) la obligatoriedad para que sea la Policía la responsable de fiscalizar la ley.
Hasta aquí todo era formal. Pero pidió la palabra el diputado Sergio Botana (PN) y el jaleo comenzó.
Este diputado advirtió que el proyecto excluye a las motocicletas porque no se mencionan explícitamente, sino que en el articulado se habla de “automotores” y para él los birrodados no lo son.
Dijo que las motos no deberían pagar el seguro “porque en este año sólo 4 accidentes tuvieron a ese rodado como protagonista”, que “los motociclistas iban a subvencionar a los automovilistas”, que iba a ser una ley de “difícil aplicación” y amenazó con que “mañana me compro una moto y voy a litigar contra el Estado porque en la ley no estoy mencionado”.
Como si esto no fuera poco, el diputado Alvaro Vega (FA) agregó que votaba la ley por disciplina partidaria, que las estadísticas sobre accidentes de tránsito en lo que se apoyaron para redactar el proyecto “no sirven de nada porque están llenas de errores” y remató con que “algunas intendencias no van a aplicar la ley”.
Urgente se necesitó a alguien que la defendiera luego de esta andanada de críticas, por lo que debió emerger Gustavo Bernini (FA) asegurando que el proyecto va a “amparar a 3 millones de uruguayos” y “si pretendemos esto, necesitamos asegurar no a un cacho (sic) del parque automotor sino a todos los vehículos: autos y motos”.
Luego siguieron varios legisladores preguntando si debían pagar el seguro obligatorio las bicicletas con motor anexado o los juguetes con motor eléctrico. Pareció que era algo tarde para aclarar esto.
La ley votada anoche exceptúa por 3 años del pago del seguro a las motocicletas menores de 70 centímetros cúbicos, aunque las que se adquieran una vez promulgada la norma no tendrán este beneficio.
Las 8 horas.
Quizá fue porque era más temprano, pero la ley que fija la jornada laboral rural en 8 horas, también aprobada el miércoles, discurrió en un debate casi como entre amigos.
Blancos, frentistas, colorados y el independiente Iván Posada resaltaron -cada uno en base a su criterio personal- las bondades del proyecto. Pero (siempre hay un pero) el diputado Sergio Botana, que por lo visto ayer no tuvo un buen día, también en este tema fue el miembro discordante.
Fue el único legislador que no la votó en general ni en particular “porque -dijo- no voto leyes que no se van a cumplir” y acusó al gobierno de acordar subterráneamente esta norma con las asociaciones rurales “para perjudicar al trabajador rural”.
Hubo variadísimas intervenciones en el transcurso de la discusión de esta ley que ahora pasa al Senado y que fija ocho horas de trabajo fundamentalmente para el sector laboral de la ganadería, que era el que hasta ahora carecía de regulación en esa materia.
La diputada Ivonne Possada (FA) fue la responsable de informar al Parlamento sobre los detalles de la ley sobre ocho horas y
Pablo Abdala (PN) el que abrió el debate. Dijo que era un proyecto poco “innovador” e “inocuo”.
Tabaré Hackenbruch (PC) lo calificó como “un adelanto más de la normativa social” y Jorge Pozzi (FA) de “una señal para que dentro de 20 o 30 años los trabajadores rurales sepan que deben trabajar 8 horas diarias”.
Homero Viera (FA) recordó la lucha agraria del extinto líder del MLN Raúl Sendic y de los cañeros y dijo que esta ley es “un tardío reconocimiento” a ellos.
En el mismo tenor habló Juan José Domínguez (FA).
Iván Posada (PI) también recordó a un abogado de los trabajadores del arrozal y Carlos Gamou (FA) historió con la lucha por reivindicaciones sociales y mencionó a Ho Chi Minh, Luther King, Malcom X, Abraham Lincoln y hasta llegó a Barack Obama.
Fuente:La República








