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LA OPINION DE ANALIA SOLER
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En la actualidad, lo más común es que los perros convivan dentro de la casa con nosotros.
OBEDIENCIA
Enseñarle al perro la obediencia básica, es de gran ayuda para que esta convivencia no sea problemática.
Debe ser un proceso divertido, tanto para nosotros como para nuestra mascota.
Hay ciertas palabras que el perro debe conocer. El nombre es una de ellas, lo mejor es que sea corto, las palabras cortas les son más fáciles de memorizar.
El no es otra de ellas, cuando lo regañamos del cuero que le sobra atrás de la nuca y le decimos ¡no! al mismo tiempo el perro la va a asociar con lo que no se debe hacer.
También debemos pronunciarlo con un tono fuerte. No es necesario gritar, los perros escuchan de lo más bien, pero debe entender que es un rezongo.
Eventualmente no necesitará agarrarlo del cuero y lo podrá regañar a distancia, que es lo ideal.
El perro también tiene que aprender el ¡muy bien! No basta con que el perro entienda lo que no tiene que hacer, es muy importante que sepa lo que esta bien que haga.
Cuando digamos su nombre y el responda, ya sea volteando a vernos o viniendo, lo vamos a felicitar, siempre con una voz alegre y muchos mimos.
También se lo puede recompensar con comida o juguetes.
Muchos habrán escuchado que algunas personas aseguran que su perro lo conoce tanto que sabe cuando está triste, contento, enojado, etc.
En realidad, nosotros le transmitimos toda esta información por medio de nuestros gestos, movimientos y el tono de nuestra voz. Para ellos es mucho más fácil entender nuestra postura, que lo que le decimos.
Las primeras órdenes que le vamos a enseñar son: juntos, sentate, echate y vení.
Vamos a utilizar un premio o un juguete, lo que más le guste.
El collar de ahorque es una herramienta muy útil para entrenar al perro, pero la función no es ahorcar al perro, sino llamarle la atención. Éste no se coloca en la base del cuello, sino inmediatamente debajo de la cabeza.
Le colocamos el collar, en el lugar indicado sin apretar, tomamos la correa y comenzamos a caminar, dando la orden que nosotros elijamos para que el perro camine junto.
Cuando el perro tire o se quede atrás vamos a dar un tirón de la correa, suficiente como para que nos mire y en ese momento le vamos a dar la orden.
Le podemos decir junto, acá, lo que queramos. Siempre recuerden dar la misma orden, el perro no va a entender lo que queremos si cambiamos a cada rato la palabra. También vamos a elegir el lado que queramos que camine.
Para el lado opuesto vamos a elegir otra palabra. Supongamos elegimos el junto para la izquierda y el acá para la derecha.
Primero le vamos a enseñar a caminar de un lado y luego de que lo aprenda, le enseñamos del otro.
Cada vez que el perro este caminando al lado nuestro como debe, le vamos a decir la orden y premiar inmediatamente.
Recuerden felicitar enseguida de que el perro hizo lo que debía. Si se distrae, le llamamos la atención, le repetimos la orden y nuevamente premiamos.
Debemos acariciarlo mucho y demostrar que nos alegra esté haciendo las cosas.
La mejor motivación para el perro es nuestro entusiasmo.
Para el sentado podemos usar por ejemplo sit.
Nos agachamos al lado del perro, con la mano opuesta sujetamos el collar y con la otra presionamos la cola hacia abajo, dando la orden de sit. En el momento que se siente le vamos a premiar.
Otra forma es pararnos frente al perro con algo que le interese en nuestra mano. Pondremos nuestra mano a la altura del pecho de forma que el pero deba mirar hacia arriba. Nos acercamos a él y damos la orden, en el momento que se siente premiamos con lo que tenemos en la mano.
Ésta última técnica es útil en cachorros, pues tienden a sentarse frente a esa situación. Repitan el procedimiento varias veces. Si utilizamos éste método la orden de sentado la va a aprender verbalmente con el sit y gestualmente con el puño en el pecho.
Es muy útil darle tanto ordenes verbales como de señas al perro, puesto que podemos controlarlo también a distancia.
Para el echado vamos a sentar al perro, y luego, apoyar en el piso delante de él, una mano con premio. Cuando el perro se eche se lo vamos a dar.
También podemos valernos del collar para ayudarlo a echarse. Recuerden darle una orden para que asocie, en este caso puede ser down y la seña el llevar la mano hacia abajo.
Normalmente cuando empezamos a enseñarle estas ordenes, estamos agachados, pero siempre debemos mantener la espalda derecha. Esto es importante para que el perro no entienda que el estar erguido es posición de regaño, como ocurre muchas veces.
A medida que vaya entendiendo la orden vamos a ir parándonos, hasta que nos haga caso estando nosotros en posición normal.
Para la orden de vení, vamos a mostrarle al perro el premio y le damos la orden.
Cuando el perro se acerque le vamos a premiar. Otra forma es utilizar una correa larga, dejamos que el perro se aleje y luego lo llamamos. Si viene solo lo felicitamos y le damos el premio.
Si no viene, vamos a jalar de la correa hasta que esté al lado nuestro e igualmente vamos a felicitar y premiar.
También podemos elegir una seña que complemente el llamado, como golpear nuestras piernas con las manos.
Las sesiones de obediencia no conviene que sean muy largas, de lo contrario el perro se puede aburrir y perder interés.
Lo ideal son ejercicios de 10 o 15 minutos y hacerlo diariamente. Recuerden que tiene que ser una actividad divertida para ambos.
Si tienen problemas o dudas siempre pueden consultar con un etólogo o un adiestrador.
Luego de la obediencia básica hay muchas otras actividades para enseñar a nuestros perros. Hay deportes que se practican en nuestro país para disfrutar de nuestras mascotas caninas.
Les paso la dirección de ua página web para que vean un ejemplo muy divertido que es agility: www.agildogs.com, visítenla si tienen la oportunidad.
Si no recuerdan luego esta dirección, en la página de Uruguay Escribe pueden encontrarla para el link que dice Perros: Como entrenarlos
Mucha suerte.
Analía Soler

























