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Oct
7
Dos personalidades bien diferentes. Dos historias de vida opuestas. Dos electorados distintos. José Mujica y Danilo Astori, por todas estas diferencias son complementarios entre sí.
Para algunos analistas políticos “el orden de los factores” en el caso de una fórmula presidencial conjunta “no altera el producto” y sus diferencias hacen la propuesta electoral interesante.
Para otros, Astori es más sólido en un escenario de elección nacional para ganarle a la oposición, pero por otro lado, las encuestas empiezan a revertir esa sensación y muestran a Mujica como mejor posicionado.
Astori aparece como el más adecuado para asegurar una buena gestión desde el punto de vista técnico y económico y en ese plano aventaja al líder del MPP.
Mujica, por el contrario, avala una gobernabilidad y reaseguros políticos tanto a la interna como por fuera del Frente Amplio, algo que puede estar en el debe del ex ministro de Economía.
Además, las posturas y las reacciones que generan ambos en la interna del Frente Amplio son distintas. Mientras uno es considerado el gran articulador, el otro genera desde hace mucho tiempo fuerte rechazo en varios sectores .
Para el politólogo Adolfo Garcé, los votos que captan ambos candidatos provienen de orígenes distintos.
Para el especialista, si se mira el tema desde la división que genera el eje ideológico izquierda-derecha, “el resultado favorece claramente al ex ministro de Economía” porque “Astori está más al centro que Mujica”
Para Garcé eso “lo convierte en mejor candidato que su adversario a la hora de disputar votos centristas” según sostuvo en una columna que escribió para El Observador.
En el escenario más evidente, que es el de un enfrentamiento entre el Partido Nacional y el Frente Amplio, algunos creen que el candidato más adecuado no es Mujica por las atribuidas dificultades a captar votos de centro.
Para el politólogo Jaime Yaffé, parecería más claro que “Astori aparece en términos ideológicos más cerca de ese espacio y debería ser el candidato con mayor capacidad de captación de votos en ese lugar”.
Otros de los principales defectos que otros analistas le ven a Mujica para captar el voto independiente está en su falta de perfil de presidente.
Para el director de la consultora Cifra, Luis Eduardo González, el líder del MPP tiene muchos más flancos que Astori.
“El principal es que nadie nunca lo vio como presidente”, sostuvo González la semana pasada en Sarandí. “Mujica es un líder destacable, con una capacidad de identificación y de llegada muy notable”, agregó.
Para el politólogo el ex guerrillero no encaja en el perfil de presidente que piden los uruguayos de centro la imagen del “como te digo una cosa te digo la otra” que repite Mujica. “Un presidente tiene que decir una cosa o la otra”, agregó González.
Sin embargo, para Garcé la situación cambia si se reflexiona desde una perspectiva de sociología política.
“Es muy probable que, en las próximas elecciones, el FA pierda apoyo en las llamadas “clases medias”.
Por eso mismo, muchos dirigentes frenteamplistas cifran sus esperanzas electorales en un incremento importante del apoyo a este partido entre los electores de menores ingresos.
No hace falta tener mucha imaginación para comprender que Mujica debería funcionar mejor que Astori a la hora de captar el voto de este grupo de electores”, sostuvo Garcé en El Observador.
El analista Daniel Chasquetti dijo la semana pasada en Últimas Noticias que con las últimas encuestas todo cambió, porque ahora aparece Mujica con posibilidades de ganar afuera del FA con más diferencia que Astori
Otra de las contras para Astori y a favor de Mujica fue destacada por el director de Opinión Pública de la consultora Equipos Mori, Ignacio Zuasnabar, en una declaraciones a Búsqueda publicadas en julio.
Según el especialista, en las elecciones realizadas en Uruguay de los últimos cincuenta años siempre se dio un cambio -ya sea entre fracciones de partidos o de partidos- y que en ese sentido la “continuidad” que representa Astori, le puede jugar en contra.
Por todo eso para Garcé “no es tan evidente” que ninguno de los dos líderes sea notoriamente mejor que el otro “ni como precandidato ni como presidente” y por tanto “en el fondo y como enseñan en la escuela, el orden de los factores no altera el producto”.
Fuente:Crónicas





