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Oct
16
ES UN PAJARO ? ES UN AVION ? NO ! ES “SUPER ESTADO URUGUAYO” AL RESCATE !
publicado en NOT. GUBERNAMENTALES-URUGUAY |
Con el rescate de la Caja Bancaria el Frente Amplio dejó en claro una política de apoyo financiero a instituciones ligadas de alguna manera a la izquierda o a proyectos que se desarrollan en áreas consideradas estratégicas.
El respaldo a la azucarera Calnu, la aerolínea Pluna, ahora la Caja Bancaria y en breve el Casmu suponen erogaciones por decenas de millones de dólares.
Detrás de los rescates hay convicciones ideológicas. El Frente Amplio ha entendido que ha sido o es necesario apoyar emprendimientos productivos o empresariales en dificultades que involucran actividades con significado social.
El proyecto de Alcoholes del Uruguay (ALUR) es uno de los procesos productivos predilectos de la izquierda uruguaya y tiene el emblema de los cañeros detrás. Pluna recibió una capitalización antes de su asociación con un privado bajo el argumento de que es necesario tener una aerolínea de bandera nacional.
La Caja Bancaria es feudo de uno de los sindicatos más fuertes y donde la izquierda tiene fuerte presencia.
El Casmu es la mutualista del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), con fuerte tradición frentista.
La actual ministra de Salud, María Julia Muñoz, fue gerente de esa entidad hasta unos meses antes de asumir como secretaria de Estado.
Con el proyecto sucroalcoholero de Bella Unión la izquierda se ha sentido plenamente identificada. Apenas asumió el gobierno en 2005 elaboró un plan para recuperar y estatizar el ingenio azucarero de Calnu, asumiendo las deudas de la cooperativa de Bella Unión.
Ese proyecto, que cambió la realidad social y económica de la zona, reactivó la economía local y generó cientos de puestos de trabajo, ha tenido pérdidas millonarias pero propias de una inversión de esta características, según las autoridades.
Calnu tenía una deuda de US$ 30 millones con el Banco República –considerada incobrable– que el gobierno asumió en parte (unos US$ 3 millones aproximadamente) al crear la Alcoholes del Uruguay (ALUR).
Esta nueva empresa, que inicialmente tuvo un 90% de participación de ANCAP y un 10% de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND).
Pero luego, en 2006, la petrolera venezolana PDVSA compró el 10% de la Corporación. La semana pasada adquirió otro 15% de ANCAP, logrando así un cupo en el directorio de ALUR al llegar al 25% del total de la empresa.
Pdvsa había adelantado en 2006 unos US$ 7 millones para financiar todo el proyecto.
El Estado uruguayo debió invertir además US$ 4 millones en construir una destilería junto a la planta de Calnu, US$2,1 millones por el arrendamiento del ingenio durante 10 años y otro US$ 1 millón para hacer reformas en la planta agroindustrial
También el gobierno se hizo cargo de una deuda de más de US$ 2 millones que Calnu tenía con sus trabajadores.
Este proyecto de ALUR tiene el respaldo de todo el gobierno y sobre todo, del presidente Tabaré Vázquez.
Sin embargo la oposición reprocha las pérdidas que el proyecto ha ocasionado al Estado. Denuncian además falta de transparencia en los números.
El diputado nacionalista Álvaro Alonso presentó un pedido de informes en 2006 ante la información sobre presuntas pérdidas por el orden de US$ 2 millones durante el primer año de ejercicio de ALUR y por gastos de US$ 1 millón en publicidad.
Según dijo Alonso a El Observador, nunca recibió respuesta oficial y presume de pérdidas mucho mayores.
Durante las últimas dos anteriores administraciones de gobierno (1995-2005) la aerolínea de bandera estatal Pluna tuvo pérdidas superiores a los US$ 159 millones, según cifras aportadas por Pluna ente autónomo en el Parlamento el mes pasado.
Ello, sumado al fracaso en la asociación con la quebrada Varig, llevó al gobierno a buscar una solución.
Bajo el argumento de que es necesario mantener una aerolínea de bandera nacional el gobierno decidió recapitalizarla y asociarla con un privado. Así fue que el Estado aportó unos US$ 28 millones, para entregarla saneada con un superávit de US$ 1 millón a la empresa Leadgate.
La línea aérea lleva perdido US$ 26.989.639 desde su asociación con Leadgate en 2007. De ese total el Estado tiene que responder por casi US$ 7 millones.
Casmu y Caja Bancaria.
“A esta gente no la podemos dejar tirada. Más del 90% son frenteamplistas y tenemos que ayudarla. Además nunca tuvieron ningún problema ético en el manejo de la Caja”.
Esta frase, que pertenece a un diputado frenteampista, refleja el sentimiento del oficialismo respecto a la Caja Bancaria.
La Cámara de Diputados dio media sanción a un proyecto de ley de “salvataje” de la institución paraestatal, que implica un aporte anual del Estado por US$ 20 millones hasta que la institución se estabilice.
Otra de las instituciones “amigas” del gobierno es el Casmu, la mutualista del Sindicato Médico del Uruguay.
Ante la crisis financiera que afronta, con deudas superiores a los US$ 85 millones, la directiva del Casmu solicitó al gobierno ayuda financiera y que le saliera de garantía a la hora de pedir un préstamo.
La ministra Muñoz respondió que la ayuda es posible, pero reclamó cambios estructurales en la mutualista para garantizar su viabilidad financiera.
El Casmu es la mutualista con más afiliados del país.
Fuente:El Observador





