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Y SI….CUANTO MAS POBRE E IGNORANTE ES UNA PERSONA, MENOS SE DA CUENTA DE COMO LA EXPLOTAN
publicado en Analisis Social y Derechos Humanos | 0 Comentarios
Un estudio del BID sobre América Latina muestra que las personas que viven en países pobres son más optimistas. Lo cual es lógico, el pobre y explotado no tiene los medios para darse cuenta de lo que le sucede, por lo cual aún una migaja le parece algo impresionante.
Con respecto a Uruguay, tenemos la menor tasa de homicidios, pero el mayor porcentaje de población preocupado por la inseguridad.
Un estudio sobre América Latina realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo, muestra que los ciudadanos de los países con economías de crecimiento más lento están más satisfechos con sus vidas que los de naciones con mayores ingresos, informa BBC.
La investigación, que contó con los resultados de la Encuesta Mundial Gallup, consultó sobre aspectos claves en la vida como la educación, salud, vivienda o empleo. El ingreso per cápita del país en que viven no es determinante para la satisfacción.
“Curiosamente, las personas que viven en unos países más pobres son más optimistas”, dijo el presidente del BID, Luis Alberto Moreno.
“El crecimiento económico alienta el descontento en lugar de generar mayor felicidad, al menos a corto plazo”, agregó.
De acuerdo a lo que decíamos anteriormente esto es lógico.
El coordinador del estudio, Eduardo Mora, explicó que los gobiernos que centran sus políticas en el crecimiento “están destinados a perder apoyo a largo plazo si no responden a las altas expectativas que acompañan el crecimiento en áreas como la educación, salud y distribución de ingresos”.
Con respecto a nuestro país, tenemos la menor tasa de homicidios de América Latina, a la vez que el lugar con más población (62%) disconforme y preocupada por la seguridad pública, informa Ciudades de El País.
Uruguay tiene una tasa de cinco homicidios cada 100.000 habitantes, mientras que en el otro extremo está Colombia con 80.
“Las tasas de criminalidad no reflejan el clima de inseguridad que percibe la gente y sólo rara vez el problema recibe la atención que merece”, dice el informe.
El informe consideró “sorprendente” la satisfacción de los ocupados con sus trabajos (82%) pese a una informalidad muy alta.
“La aparente incongruencia entre satisfacción con el empleo e informalidad se debe a que la mayoría de la gente valora más la flexibilidad, el desarrollo de sus capacidades y el reconocimiento de las que las condiciones que convencionalmente definen al empleo como de buena calidad”.
En Uruguay, 85% de quienes tienen trabajos dicen estar contentos con él ( o contentos de tener trabajo ), una posición intermedia en la región.

























