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Dic
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Diputados votó la ley de educación, con las barras vacías: habían sido desalojadas por inconducta. Los frenteamplistas aportaron 50 votos en 69 presentes. No estaba en su banca Darío Pérez (Compromiso Frenteamplista) y la diputada comunista Alicia Pintos votó en contra, junto a los partidos de derecha.
Esos 50 votos por a favor de la ley no alcanzaron para crear como entes autónomos el Instituto Universitario de Educación y el Instituto Terciario Superior, que necesitaban 2/3 de presentes.
Por ello, como se había anunciado, el Frente Amplio promovió una modificación al texto creándolos dentro del nuevo Sistema Nacional de Enseñanza Pública (SNEP), la futura denominación de lo que hoy se conoce como Administración Nacional de Enseñanza Pública (ANEP).
El Frente Amplio aseguró en estos dos años se consultó a las fuerzas políticas y a los actores sociales, mientras la oposición se quejó de que no se les dio participación en la elaboración de la iniciativa y que cuando se hizo público su contenido ya estaba cerrado el paquete.
La bancada de gobierno reivindicó el Plan Ceibal a fin de remarcar lo que vuelca el gobierno a la enseñanza, además del 4,5% del PBI a la educación.
El diputado oficialista Roque Arregui planteó que la ley contempla todo el proceso educativo formal y no formal. “Esta ley toma partido por la solidaridad, la laicidad, la diversidad y la inclusión social”, dijo.
Juan José Bruno, diputado blanco que preside la comisión de Educación y Cultura, fundamentó la posición de su bancada contraria a al proyecto diciendo que se trata de una ley “partidista” porque solamente la respalda la fuerza de gobierno.
Asimismo, sostuvo que la iniciativa “multiplica las chacras de poder” en la enseñanza, que destaca “lo institucional por sobre lo educativo”, y que “debería apuntar a los objetivos pedagógicos y sociales, y definir los valores a preservar”.
Para Bruno, esta ley “impulsa la burocratización del sistema y violenta la autonomía de la ANEP”. Además, dijo que el principio de laicidad es “devaluado, degradado” porque “omite la obligación ética de impartir enseñanza con objetividad y porque también se omite la prohibición de hacer proselitismo”.
A continuación el diputado colorado Manuel Barreiro también cuestionó el proyecto por la “excesiva burocratización”. La ley es “inadmisible”, apuntó el diputado colorado Alberto Scavarelli, que complementó la exposición de Barreiro.
Fuente:El Pais







