Dic
23
LA INTENDENCIA DE MONTEVIDEO QUIERE TERMINAR CON LOS ESQUELETOS INCONCLUSOS
publicado en NOT. DE LOS DEPARTAMENTOS |
Los edificios abandonados sin terminar están en la mira de la Intendencia de Montevideo para que, mediante medidas tributarias, sean concluidos por sus propietarios y lanzados al mercado. Es muy razonable, porque algunos como el de Bulevar Artigas y Millán, hace 28 años que están allí sin que nadie sepa que hacer. Pero también deberían mirar las casas e inclusive edificios, tugurisados.
Varios puntos de Montevideo ubicados, por citar algunos barrios, en el Centro, Pocitos, Reducto, Malvín, Parque Batlle, Buceo, muestran los esqueletos de edificios inconclusos, algunos con más de 20 años.
Con vistas a resolver la situación generada por varias decenas de construcciones inconclusas en la ciudad, la comuna lleva adelante un relevamiento de estas edificaciones. Para ello integró un equipo destinado a estudiar las medidas de presión y estímulo fiscal a ser aplicadas.
El director de Recursos Financieros de la IMM, Enrique Cabrera, dijo a Ultimas Noticias que “a la ciudad le cuesta que queden edificios sin terminar, algunos emblemáticos de este tipo de situación y que datan de los años ‘80″.
Descontó que además de tener tributos impagos, se trata de edificaciones inapropiadas a las que las autoridades quieren revitalizar, recordando que ya existen normas municipales a las que pueden recurrir los interesados. “Si los propietarios quieren, se pueden acoger a facilidades de pago en 48 cuotas para la Contribución Inmobiliaria adeudada”, señaló.
“No obstante, estamos estudiando las normas para que en todos los emprendimientos en esta situación, si reinician la obra, se pueda rever la deuda para atrás”, aseveró el director Cabrera.
“El ánimo político de la administración es dar incentivos para estimular a que los edificios se terminen y entren al mercado inmobiliario para venta o alquiler”, sentenció.
El director de división de Espacios Públicos, Edificaciones y Hábitat de la IMM, Daniel Espósito, recordó que por vía de la rendición de cuentas del año pasado se gravó con el 600% de tributación a los edificios inconclusos.
“A veces, son edificios sin terminar, pero envueltos en procesos judiciales donde la ecuación económica no le cierra a nadie. Con la suba al 600% de Contribución Inmobiliaria, no se persigue recaudar sino que la gente en litigio se ponga de acuerdo”, agregó.
Subrayó que la voluntad de la administración con la presión fiscal pasó por motivar la conclusión de las obras y terminar “con el espectáculo lamentable que representan estos edificios”.
Aunque Cabrera indicó que la cifra final de los edificios sólo se sabrá terminado un relevamiento exhaustivo, Espósito estimó que puede haber un mínimo de 84 en toda la ciudad.
El relevamiento detallado de las edificaciones sin terminar permitirá precisar el número real de situaciones y promover -”solo si no hay privados dispuestos a finalizar las obras”- juicios expropiatarios. “Si este tema no se resuelve de esta forma, veo la necesidad de que se plantee una ley nacional para expropiar estos terrenos”, sentenció Espósito.
Las autoridades estiman que muchos de los edificios abandonados en la ciudad lo están desde el crac de la construcción de comienzos de los años 80 tras la caída de la “tablita”. Estos presentan problemas importantes en sus estructuras
“Muchos edificios son un peligro para peatones”
“Muchos de los edificios sin terminar son un peligro para los peatones, tuvieron que ser vallados, otros fueron ocupados, otros fueron elegidos como escondites por delincuentes. Así, tenemos varios problemas asociados”, explicó Daniel Espósito, director de Espacio Públicos..
“El derecho a la sacrosanta propiedad no puede afectar la propiedad de otros. Acá está pasando, y se afecta la propiedad de quienes pagan sus impuestos y cumplen con las normativas”, advirtió.
Citó, como ejemplo, que hay edificios sin terminar al lado de otros que fueron concluidos y están habitados por sus dueños, quienes sufren el perjuicio de la humedad que se extiende a sus inmuebles.
Otra alerta que lanzó el director de la división es que las estructuras de muchos edificios inacabados están corriendo riesgo de caerse, con serias patologías constructivas que afectan desde hierros a cimientos.
“En los próximos cinco años, no pueden quedar más edificios sin ser objeto de tratamientos de reconversión”, concluyó Espósito.
Fuente:U. Noticias








