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La redistribución de funcionarios públicos de los sitios donde sobran hacia las oficinas con escasez de personal, es una de las piedras angulares de la reforma del Estado que proyecta el presidente electo José Mujica. También apunta a agilizar trámites para evitar “montañas de papeles”.
A lo largo de su raid electoral, el entonces candidato del FA, José Mujica, siempre recurría al mismo ejemplo para graficar su idea sobre la reubicación de funcionarios estatales.
En oportunidad de un viaje a Nueva Zelandia cuando era ministro de Ganadería, dijo: “no encontré un portero ni un asensorista y arreglate como puedas. Y a la hora, los tipos estaban ahí como clavados. No gastan pesos en bobadas”.
“Como no quiero ser del todo cobarde, diré que la llamada reforma del Estado será el asunto más vidrioso que deba enfrentar el próximo gobierno. Todos le tenemos miedo porque implica meterse en un lío descomunal”, expresó el presidenciable en una entrevista al semanario Búsqueda.
Ahora, en su condición de presidente electo, Mujica planteó el tema a la dirigencia del Pit-Cnt, este martes en una reunión. La transformación del aparato estatal debe hacerse con la participación de los trabajadores, apuntó.
Para el presidente electo la reforma del Estado debe significar “que mucha gente pueda hacer otras cosas útiles que no estamos haciendo; estamos haciendo una montaña de cosas inútiles; haciendo expedientes, metiendo el sello, amontonando y amontonando”, afirmó en la campaña.
Mientras existen cargos o dependencias estatales sobrecargadas de personal, hay otros sectores estratégicos desatendidos, fundamentó durante su encuentro con el Pit-Cnt.
A lo largo de su raid electoral, el entonces candidato del FA, José Mujica, siempre recurría al mismo ejemplo para graficar su idea sobre la reubicación de funcionarios estatales.
En oportunidad de un viaje a Nueva Zelandia cuando era ministro de Ganadería, dijo: “no encontré un portero ni un asensorista y arreglate como puedas. Y a la hora, los tipos estaban ahí como clavados. No gastan pesos en bobadas”.
“Como no quiero ser del todo cobarde, diré que la llamada reforma del Estado será el asunto más vidrioso que deba enfrentar el próximo gobierno. Todos le tenemos miedo porque implica meterse en un lío descomunal”, expresó el presidenciable en una entrevista al semanario Búsqueda.
El ascensorista del ejemplo de Mujica, debería tener la oportunidad de formarse, de capacitarse, “para desarrollar una tarea que sea más eficiente para el Estado y por la que se le reporte un mejor sueldo” en otra área donde sea necesario, dijo Juan Castillo, coordinador de la central sindical, quien participó de la entrevista con el presidente electo.
Tanto los sindicalistas como Mujica han subrayado que este proceso no implica la “pérdida de puestos de trabajo”.
Pero la transformación del Estado es un proyecto más ambicioso. Mujica quiere dinamizar las estructuras estancadas a través de un sistema de premios a los funcionarios. También apuesta a simplificar trámites en las oficinas.
Mujica ha dicho, citando su experiencia como ministro, que es una “fantochada” tener que firmar “montañas de papeles que no las puede leer nadie”. El protocolo se reduce a una cuestión de pocas firmas.
Como consecuencia, el Estado debería ganar en eficiencia con menos burocracia y mayor capacidad de respuesta para las demandas de la ciudadanía. Es que el Estado y “los funcionarios públicos tienen que ser el orgullo de la nación”, sintetizó Mujica en un acto que encabezó en Atlántida en abril pasado.
Convocados. Para hacer andar su iniciativa, Mujica convocó a los trabajadores, quienes integrarán una comisión mixta junto a representantes del FA.
El presidente electo había dicho en su momento que la reforma necesita que “el movimiento sindical acompañe” y por ello hizo una alianza con el Partido Comunista (PCU). No obstante, los sindicalistas del PCU que integran el Pit-Cnt marcaron su independencia política.
Castillo (PCU) señaló que la invitación de Mujica les dio un lugar en el proceso de transformación del Estado.
Desde el movimiento sindical se encontraron coincidencias con los aspectos generales que propuso Mujica para la transformación del Estado. Habrá que ver qué sucede en los ámbitos de discusión.
El Pit-Cnt citó algunas buenas experiencias como los acuerdos entre el actual gobierno y los sindicatos públicos en torno a las reestructuras funcionales y escalafonarias en la Administración Nacional de Puertos, OSE y UTE.
Aún quedan aspectos a discutir. El coordinador del Pit-Cnt Fernando Pereira (Articulación, moderados), afirmó que además de la negociación sobre la transformación del Estado hay otras reformas (educación, tributaria, de la salud) que deben discutirse en los ámbitos que establece la ley.
Pereira señaló que cada proceso debe hacerse con los trabajadores “sino no hay una reforma profunda, en eso estuvo de acuerdo Mujica”. Pereira dijo que se buscará el consenso y donde no lo haya se notarán “los niveles de tensión y diferencias”.
El Pit-Cnt definirá la próxima semana la agenda de temas para la negociación del sector público y privado para el próximo quinquenio.
Uno de ellos será el salarial. Pereira sostuvo que en el sector público se apuntará a eliminar las inequidades salariales para que a igual tarea haya una misma remuneración. Lo de eliminar asimetrías también vale para la formación profesional, pues hay empleados públicos que han recibido decenas de cursos mientras que otros ninguno.
“El gobierno tiene todas las posibilidades de hacer una reforma del Estado democrática con la participación y decisión de los trabajadores. La cuestión es si encontramos momentos de tensión, ver cómo resolvemos las diferencias”, remató Pereira.
Reunión con Daniel Ferrere
El presidente electo José Mujica se reunirá en esta jornada con el abogado Daniel Ferrere, actual presidente de la Cámara de Comercio Uruguay-Usa, para conversar sobre la reforma del Estado. Ferrere confirmó anoche al diario El País su encuentro con el presidente electo en su estudio.
El tema de la reforma del aparato del Estado ya estuvo en la campaña electoral no sin polémica de parte del presidente electo.
El propio Mujica se refirió con dureza a la gestión del gobierno de Tabaré Vázquez en esa materia en el libro Pepe Coloquios, que marcó parte de la campaña para las elecciones de octubre.
El entonces candidato del Frente Amplio dijo que en ese aspecto “no se hizo nada, se anduvo dando vueltas alrededor. Tabaré dijo: ‘La reforma del Estado es la madre de todas las reformas’ y estoy de acuerdo, pero nos quedamos en el enunciado. No se pudo”, expresó en esa publicación.
“Lo único que se han hecho son regímenes de incentivo para que se vayan y después entren por otra puerta (lo que es) una joda total”, agregó en una entrevista.
Por su parte, el coordinador del Pit-Cnt, Fernando Pereira, dijo que el gobierno de Vázquez inició “varios procesos que son interesantes” en cuanto a reforma del Estado.
Pereira señaló que aunque “no se ha logrado todo lo que hubiéramos creído”, en este período se ha iniciado “un primer proceso de reforma” y que está de acuerdo con que Mujica tome este asunto como un “tema central” de su futura gestión.
Consultado el ministro de Trabajo y Seguridad Social Julio Baraibar, dijo:
¿ Cuáles considera deben ser los objetivos de una reforma del Estado en el próximo gobierno? ¿Habría que tomar medidas en los primeros 100 días de gestión para comenzar ese proceso ?
“Tiene que existir una entrega total”
Creo es importante que haya una revolución en el interior de cada uruguayo. Hemos dejado caer los servicios públicos, que alguna vez fueron los seleccionados por el legislador para que fueran aquellos que eran verdaderos servicios al pueblo y se lo reservaba el Estado para que fueran lo mejor.
En alguna medida se ha desvirtuado porque no se valoró el trabajo del servidor publico como el ser importante que es. El trabajador tiene que sentir que el pueblo lo valora y que el gobierno valora y paga en consecuencia.
El gobierno tiene que exigir una entrega total. Es una revolución cultural, de los usuarios y dadores del servicio. Por supuesto hay medidas a tomar, pero eso lo tiene que definir la fuerza política a la que yo estoy al servicio y el gobierno actuar en consecuencia.
Para que se concrete esto es fundamental que el movimiento sindical y el empresario apoyen, sino lo hacemos todos, fracasamos. Tenemos que elegir qué país queremos. Mujica les va dar esa posibilidad.

























