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F. FASANO MERTENS: A PESAR DE BUSQUEDA SEGUIMOS ADELANTE
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Nos pareció que podía ser interesante para los lectores el editorial de ayer viernes 20 de agosto 2010, que escribió el director del periódico de izquierda “La República” de Montevideo, Dr. Federico Fasano Mertens, sobre la situación financiera por la que pasa esa publicación en el momento actual y actitudes que no considera correctas del semanario de derecha “Búsqueda”. De esta manera cada cual podrá sacar libremente sus conclusiones.
En el día de ayer el semanario Búsqueda destina una página entera a regodearse con las dificultades que viene superando lenta pero sólidamente el Multimedio Plural, integrado por el diario LA REPUBLICA, la 1410 AM LIBRE y TV LIBRE, basado en los atrasos en los pagos a UTE y en un comunicado aprobado por 17 funcionarios del diario LA REPUBLICA en un total de 213, donde se realizan afirmaciones falsas y carentes de otro propósito que no sea dañar nuestras fuentes de ingresos para provocar un colapso, que lamentablemente para los objetivos del semanario orgánico de la derecha vernácula, no se producirá.
No me referiré en este medio a las inexactitudes de un minúsculo grupo de nuestro personal que ocasionó un grave daño al diario en que laboran, sustituyéndose a la voluntad de los 196 trabajadores restantes que no acompañaron la pública diatriba. Eso lo haré personalmente con ellos en el propio ámbito del trabajo y no será motivo de escándalo en la feria de los mastines.
Sí, me referiré a un tema instalado en la opinión pública, el de las deudas que aún mantenemos con el ente energético.
Cuando asumimos la tarea en solitario de construir el primer multimedio de comunicación con que la izquierda uruguaya jamás soñó contar, sabía lo que nos esperaba. Hay un dicho endógeno muy cierto para el caso, el de “calavera no chilla” y otro exógeno más didáctico atribuido creo que a un presidente estadounidense: “Si no puedes soportar el calor, aléjate de la cocina”.
No me quejo por tanto de encontrar en mi camino, almas infectadas por la envidia y el rencor, expertas en el ataque por encargo vestido de independencia. Son las reglas del juego.
Lo que sí, hasta ahora no se había revelado, era la existencia de un periodismo carroña, que merodea como buitre en celo, a otro medio de comunicación que compite con lealtad y que busca cicatrizar sus heridas y ponerse de pie.
El miserable circo mediático instalado tiene como fin, descontextualizar la situación, para acorralar a las autoridades de UTE, enlodando todas las fórmulas de acuerdo, para obligarla al corte energético y al cierre de tres medios de comunicación con un pensamiento y un paradigma, opuesto precisamente, al que ostenta el semanario de la derecha cipaya.
Bregar por el cierre de tres fuentes de trabajo del cual dependen casi 350 familias, dejando en la calle a 350 compañeros de similar profesión, es un despropósito. No creemos que exista antecedente similar en la lucha entre medios de comunicación.
Por lo menos no lo hizo Búsqueda, ni nosotros, cuando el diario El Día se atrasó durante dos años en el pago de la luz, o cuando el diario El País se atrasó varios meses hace pocos años, o cuando el diario La Hora no pudo pagar la UTE los últimos años de su existencia, o cuando La Mañana y El Diario dejaron de hacerlo durante años porque primero debían pagar a sus trabajadores y al proveedor de papel para seguir en la calle, o cuando esta misma radio que hoy dirigimos, hace muchos años en poder de un hombre del Partido Nacional, a quien el presidente Lacalle le obsequió la emisora, tras expropiársela a los tupamaros, se atrasó durante meses y meses en el pago de la luz, sin que Búsqueda publicara ni una sola línea al respecto.
Y lo bien qué hizo antaño y lo mal que hace hogaño. Porque todos esos medios de comunicación y decenas de medios más, de los que no tengo pruebas, se atrasaron con la UTE y también con otros servicios, porque eran deficitarios e igual seguían cumpliendo un rol de servicio informativo a la comunidad, consagrado por la Constitución como una de las actividades fundacionales de la Nación y esencial al espíritu de la construcción de la democracia, como es el derecho a informar y a ser informados.
Tampoco publicó información alguna ante las inmensas deudas a UTE, de hospitales, mutualistas, fábricas, intendencias, y ainda mais, deudas muy superiores a las que mantiene el diario LA REPUBLICA,
En otros países, la prensa vive por el subsidio estatal, directo e indirecto. En el nuestro, la dictadura derogó todos los subsidios y la restauración democrática mantuvo esa política. Hoy nadie duda que la industria periodística vive su peor momento en la historia del periodismo uruguayo.
Todos los diarios son deficitarios, incluido el diario El País, con excepción de su producto no periodístico “El Gallito Luis” que es la base de sustentación del matutino. Si no existiera ese suplemento mercantil, la existencia del diario más antiguo del país, tendría sus horas contadas.
Que en medio de esta situación los colegas, porque nos guste o no son colegas en la profesión que compartimos, destinen tapas y páginas y más páginas para gritar a los cuatro vientos que el diario LA REPUBLICA está atrasado con la UTE y ésta debe cortarle la energía necesaria para seguir saliendo, es que algo muy raro e inédito está sucediendo en el periodismo uruguayo, algo parecido cuando en el golpe de Estado de 1973, hubo parlamentarios felones que aplaudieron su propia clausura.
Me duele por Búsqueda, con quien he estado enfrentado en múltiples batallas, pero dentro de los códigos de honor, sin inmiscuirme ni en sus cuitas, ni en sus cambios de mando, ni con sus nuevos propietarios, ni con su manejo del personal, ni con sus internas.
Me duele por Búsqueda porque siento que comenzó a infectársele el alma, a achicársele demasiado el corazón y a gustarle en exceso la cosecha de odios que está sembrando. Por lo menos en 350 trabajadores afectados.
Y sobre todo porque sigo creyendo con Onetti, que hay muchas formas de mentir pero la más repugnante de todas, es decir la verdad, toda la verdad y ocultar el alma de los hechos.
Porque informar sobre la deuda sin decir que desde que convenimos con las autoridades de UTE buscar un acuerdo, aún no firmado, donde toda la publicidad otorgada a los tres medios, más todos los trabajos de imprenta, incluidos los costos no sólo la utilidad, no ingresarían a nuestra caja sino a las arcas del ente, es no exhibir nuestra voluntad de pago.
No informar que el Estado nos debe sumas varias veces superiores a la deuda con UTE, y que si el principio de racionalidad se aplicara y el Estado se pusiera al día con el Multimedio, éste superaría más rápidamente sus problemas, es decir una verdad a medias lo que es lo mismo que una mentira a medias.
No informar que desde la última reunión con las autoridades de UTE, hace ya unos meses, estamos al día con las nuevas facturas, es descontextualizar a sabiendas, con ánimo similar al del abominable señor Lynch.
Lo único positivo de todo esto es la comprobación de que seguimos dando frutos. Cuando dejen de tirarnos pedradas es que este árbol no estará dando más frutos. Salvo que estas pedradas no sólo me afectan a mí, sino a proyectos colectivos y a centenares de seres humanos que no tienen la culpa de este ensañamiento.
Cuando emprendí hace 23 años la fundación del diario LA REPUBLICA y hace 10 años la construcción del Multimedio Plural, sabía que estaba optando por la justicia y renunciando a la felicidad. En la añeja polémica revelada por Platón en sus entrañables “Diálogos”, entre Sócrates que defendía al hombre justo contra Calicles que defendía al hombre feliz que le importaba muy poco la justicia y la entrega a la comunidad, opté por Sócrates, uno de los filósofos más intensos y ejemplares en la historia de la humanidad.
Ya en la década del sesenta cuando fundé aquellos 5 diarios de izquierda enfrentados a la dictadura constitucional de Pacheco Areco aprendí que era muy difícil que un diario contestatario, pudiera sobrevivir sin el apoyo de sectas, bancos, organizaciones confesionales, partidos políticos o del poder económico tradicional.
Esos 5 diarios de izquierda (Extra, Democracia, De Frente, Ya, El Eco) en un hecho sin antecedentes en la izquierda, no sólo sobrevivieron sin apoyo alguno de los sectores mencionados, sino que sólo con el aliento de sus lectores, alcanzando muchas veces los 100 mil ejemplares, se ubicaron en el tope de la circulación nacional y sólo pudieron ser abatidos mediante decretos autoritarios de clausuras parciales y definitivas.
Esos diarios sin recursos más que los que proporcionaban la confianza de la gente, también generaron abultadas deudas con la UTE, como los restantes diarios de otrora, pero nobleza obliga, Pacheco nunca nos bajó la palanca, porque le parecía ominoso cortarles la luz a sus adversarios, porque carecían de recursos para mantener en pie una de las actividades más nobles del ser humano que es el periodismo. Le parecía más honorable clausurarnos por “subversivos”.
Cuando emprendí el camino del destierro me hice la promesa de volver cuando los motineros fueran derrotados por el pueblo y volvería a reconstruir la utopía de un diario de izquierda, profesional, no artesanal, sin apoyo de nadie, más que de la gente, que disputara hegemonía de igual a igual a la dominación informativa del establishment.
Y casi lo logramos. Duramos ya 23 años y aún nos espera el medio siglo de vida para acariciar la utopía. No existió nunca en la historia del periodismo uruguayo un diario de izquierda que haya sobrevivido 23 años. Y seguimos creciendo. Somos el segundo diario que sale todos los días, en ventas y en circulación.
Nuestra radio, la 1410, está ubicada entre las tres primeras emisoras en audiencia y nuestro canal de televisión tiene buena entrada en el interior del país y sigue a la espera de un llamado a licitación para disputar la conversión en televisión abierta digital.
Numerosos proyectos como la difusión de CD y DVD que acompañarán nuestras ediciones en prensa escrita, y otros que aún no podemos develar, así como la renovación de la programación de la radio y la televisión con las incorporaciones de Julio Ríos y su equipo con su programa “Las voces del fútbol”, la de Luis Cotelo con su programa “Noticias con alma”, las transmisiones del basquetbol en la voz de Hebert Sismondi y los comentarios de Víctor Hugo Berardi, la profundización de las mañanas de Sonia Breccia, la incorporación de Hugo Giachino y su equipo con su programa “No te prometo nada”, así como el fortalecimiento de los programas “Sabuesos” y “Mateína”, y otros nuevos programas que se irán incorporando, permiten afirmar que las dificultades que compartimos con otros colegas, serán superadas, más temprano que tarde.
Pero estos 23 años los construimos solos, sin apoyo político, ni confesional, ni del poder económico del establishement ante el cual fuimos ferozmente dignos.
Emprendimos la marcha en solitario, con el sólo apoyo de nuestros trabajadores y de las decenas de miles de lectores, muchos pero en menor medida que en la década del sesenta, ya que nadie ignora que la gente lee menos diarios que antes.
Y pese a todos los obstáculos, persecuciones, juicios, encarcelamientos, sabotajes y ensañamientos, seguimos tan campantes, aunque con el cuerpo y el alma llena de cicatrices.
Reconocemos que somos deudores de UTE, en eso tiene razón Búsqueda, pero también somos acreedores, sí, acreedores de un proyecto al servicio de la gente al cual le entregamos la felicidad de Calicles, todos nuestros bienes, todo nuestro tiempo y toda nuestra energía. Y un proyecto que seguirá en pie mientras yo viva.
Sólo hay una razón capaz de hacerme traicionar a Sócrates y buscar una etapa más gozosa en la vida: que la mayoría del personal con el que amasamos todos los días la levadura de este proyecto al servicio del pueblo uruguayo, me diga que hasta aquí hemos llegado, que no vale la pena continuar.
En mis 50 años de periodismo he fundado 15 medios de comunicación. Todos exitosos ya que ninguno cerró sus puertas por voluntad propia, sino por la prepotencia ajena.
Y aún sigo creyendo que éste no será el primero. Aunque Búsqueda nos deje sin luz.
Porque no cejaré. Porque la única lucha que se pierde es aquella que se deja. Y después de tantos años, los colegas de Búsqueda deben saber que lo que me hiere y no me mata, me hace más fuerte.
Fuente:La República

























